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Mostrando las entradas etiquetadas como sindrome del impostor

Abril, palabras mil

 Aunque esta idea empezó a cobrar forma hace ya más de un par de años, ha ido evolucionando y creciendo. En este proceso sigo aprendiendo y tomar clases para crear un plan de empresa y de marketing me ayudaron a poner bien los cimientos de lo que estoy creando, un negocio. Un negocio del que espero depender económicamente algún día, pero que al principio como todos demandan más de lo que dan. Vine a Galicia con unas condiciones que no se cumplieron, pero me quedé aquí. La aventura había empezado y ya no había marcha atrás. Estoy orgullosa de mis avances, aunque aún me cuesta un poco esquivar mis miedos. Y parte de culpa radica en todos esos mensajes de positividad tóxica que durante muchos años me repetí a mi misma. No sabía que en realidad yo me sentía diferente a los demás porque había muchas cosas que procesar detrás de esa armadura de autosuficiencia y seguridad que llevaba puesta. Para emprender se necesita una fuerza de voluntad inhumana, quizás exagero, pero visto por alguie...

Los precios

 Estoy a punto de acabar mi primer encargo y ya me he dado cuenta que con los precios que di, mi negocio no sobrevivirá. Este trabajo, el de poner los precios, es para mí el más complicado. Siempre he tendido a pensar que no soy lo suficientemente buena. Incluso trabajando como camarera. Aún cuando los clientes, mis compañeros y algunos jefes me decían que era muy buena, seguía aceptando trabajos de mierda, mal remunerados o sin contrato. Entonces, si sólo me dedicara a hacer accesorios o estos fueran la pieza más vendida, no podria sostener el negocio con los precios que tienen ahora mismo.  Tardo mínimo dos días hacer 1 pieza. Pero también hago las etiquetas, las publicaciones en la red, todo el trabajo previo de la lana... A la vez quiero que se vendan y ahí entra el No Merecimiento instalado en mi cabeza y pongo precios bajos para atraer a más gente. Aunque tampoco esto es verdad, un encargo no hace primavera. Asi pues, tocará subir los precios para hacer el negocio sosten...

Mi parte procastinadora

 Bueno este mes se presenta interesante. Ahora estoy con el proceso creativo y la verdad me esta costando hacerle frente a mi parte procastinadora. Aún así casa día sale algo nuevo y me felicito por ello. Pero siempre queda esa sensación de trabajo inacabado. Me ha pasado siempre. En hostelería siempre encontraba algo más que hacer, pero no te podías llevar el trabajo a casa. Cuando estube en la fábrica de trofeos, a veces me quedaba comiendo delante del ordenador, para aprovechar el tiempo. Me di cuenta que esta actitud agradaba mucho a mis jefes pero yo me estaba haciendo responsable de unas horas que ni me pagaban ni agradecían. Y decidí parar para ordenar mis prioridades. Ahora le gente me pregunta que ha pasado con esa Sara "echá 'pá 'lante"...pues que esta cojiendo carrerilla para saltar lejos... Pero ya sabéis todo lleva su tiempo

Septiembre

Bienvenido mes de la vendimia. Llegas después de un verano que me ha recordado al otoño casi cada día y hoy me siento gris como las nubes que pintan el cielo. Para muchos la llegada de este mes es como si de Enero se tratase. Se fijan nuevos objetivos y metas en el inicio del curso escolar. Yo llevo dos meses compartiendo con vosotros los inicios de mi emprendimiento y solo tengo palabras de agradecimiento por la calidez de todos vosotros desde el otro lado de la pantalla. Gente de todo el globo que me brinda palabras maravillosas que me animan a seguir adelante. Porque sí, el síndrome del impostor aparece de vez en cuando diciéndome al oído: "¿Quién te crees que eres? ¿Quién va a querer comprar nada hecho por ti? Pero si esto no es lo tuyo, tendrias que estar cosiendo bajos de pantalones. ¿Quién va a querer leer nada de lo que escribas? Pero si toda esta información la pueden encontrar en internet. ¿Qué estudios tienes para ofrecer ningún tipo de consejo o información?" Hay ...